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3 razones para saltar en paracaídas

¿Te puedes ver saltando de un avión en vuelo a 15.000 pies de altura? Al principio puede parecer un poco raro que alguien quiera saltar de un avión voluntariamente, pero muchos lo practican como un deporte emocionante. Descubre aquí tres razones para iniciarte en él.

Para algunas personas saltar en paracaídas es una parte imprescindible de su trabajo. Se trata de trabajadores de rescate, paracaidistas profesionales del ejército o bomberos, que muchas veces tendrán que saltar de un avión porque su destino no es accesible por ningún otro medio. Pero hay mucha gente que lo hace sólo por diversión. Incluso lo harán desde un acantilado, una montaña o un puente elevado. ¿Por qué se atreven y están lo suficientemente locos para hacer esto? Sigue leyendo y averigua por qué estos temerarios practican un deporte tan arriesgado y tal vez descubras algo que te motive a hacerlo a ti también.

1. El paracaidismo es un deporte que puede ser muy estimulante

Cada salto conlleva inevitablemente un peligro potencial que hace de su práctica algo más desafiante y fascinante que la de otros deportes. Ten en cuenta sin embargo que el paracaidismo es extremo y no es para todos: si tienes miedo a las alturas, olvídate de él y prueba otra cosa.

Cuando un paracaidista salta por primera vez del avión experimenta una sensación de caída hacia abajo que continuará hasta que alcance la velocidad terminal, cercana a los 200 kilómetros por hora. Normalmente esta sensación se desvanece después de alcanzar la velocidad terminal porque ya no está acelerando.

Los paracaidistas realizan su primer salto con un instructor experimentado y entrenado. Durante el salto el entrenador es responsable de que se produzca una salida estable y se mantenga una posición de caída libre apropiada. Con el entrenamiento, la experiencia y el dominio de habilidades aéreas el miedo a saltar irá disminuyendo.

2. Zambullirse en caída libre es semejante a volar

Algunas personas estudian sus movimientos para controlarlos cuidadosamente mientras se lanzan hacia la tierra a velocidades de hasta 200 kilómetros por hora para terminar cayendo, casi flotando, en el suelo. El paracaidismo puede ser muy emocionante y proporcionar una adrenalina que ningún otro deporte proporciona. Quienes lo practican se vuelven adictos a la emoción que se experimenta al dar ese primer paso fuera del avión y volar en el aire.

Muchos dicen que después de haber tenido la experiencia de volar a través de las nubes y ver las vistas panorámicas del paisaje muy por debajo de tu cuerpo nunca querrás dejar de hacer paracaidismo. Quienes practican el skydive suelen hablar de la belleza y de la sensación de libertad que experimentan, flotando en el aire y entre las nubes.

3. Puedes compartirlo con amigos y familiares

Es algo que puedes incluso llegar a contarle a tus nietos o darte un montón de anécdotas para contar cuando estés entre amigos.

Tanto si formas parte de un equipo de paracaidismo como si prefieres practicarlo solo, siempre vas a disfrutar de la sensación de volar. El paracaidismo es mucho más que caer desde un avión hacia la tierra, es la capacidad de controlar tu cuerpo como si estuvieras en caída libre. Hay equipos de paracaidismo que son capaces de convertir sus saltos en un auténtico ballet en el cielo.

Así que aunque para muchas personas que no estén familiarizadas con este deporte les pueda parecer extraño o antinatural, después de aprender un poco más sobre él y experimentarlo por ti mismo tal vez puedas convertirte en un aficionado más. Las recompensas pueden ser muy gratificantes.