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Cómo hacer buenas fotos con el teléfono móvil

Todos los teléfonos móviles modernos tienen una función de cámara. A pesar de que todavía no alcanzan a las cámaras digitales de alta gama, cada vez se acercan más, hasta el punto de que incluso se han publicado portadas de revista realizadas con teléfono móvil.

El teléfono móvil tiene algunas características especiales que pueden proporcionar algunas ventajas. Así que la mejor manera de obtener fotografías de calidad es comprender las especificaciones de los dispositivos, lo que permite tomar una decisión informada al comprarlos y asegurarnos de que cumplen con nuestros requisitos.

El tamaño de la pantalla del móvil sólo afectará a la calidad de la visualización en el teléfono, y no a la calidad de la fotografía cuando se descarga en el ordenador. Sin embargo, los píxeles que utiliza la cámara del teléfono sí afectan, y mucho, a la calidad de la imagen. La resolución mínima deseable es de 3 megapíxeles si queremos obtener imágenes fotográficas con un mínimo de calidad.

Cuanto mayor sea el número de píxeles, mejor será la calidad de la imagen fotográfica cuando se reproduce. Esto se debe a que los píxeles son la cantidad de puntos utilizados para crear la imagen: cuantos más se utilicen, menos se disgregará la imagen cuando se amplíe.

El tamaño de memoria del dispositivo afectará directamente al número de fotografías que puede almacenar. Esto también redundará en la salida y dará menos margen para obtener ese disparo perfecto. El móvil informará sobre la cantidad de memoria de que dispone y si la cantidad es muy baja sólo permitirá almacenar unas pocas imágenes de calidad.

Sin embargo, la capacidad de memoria se puede complementar mediante la compra de una tarjeta de memoria que sea compatible con el teléfono. Actualmente pueden adquirirse tarjetas Micro SD de 32, 64 o 128Gb, que permiten almacenar gran número de fotografías. El número exacto variará ya que el número de píxeles afecta directamente a la cantidad de memoria utilizada.

También se pueden cambiar los ajustes de la imagen: la calidad es mejor cuanto mayor sea la resolución que se elija. Las resoluciones más bajas ocupan menos memoria y pueden ser útiles si sólo deseas enviar imágenes a amigos y familiares o si la calidad no es importante.

Por supuesto, es importante que puedas almacenar tus imágenes. Si adquieres una tarjeta de memoria para el teléfono, asegúrate de que también sea compatible con tu ordenador o que pueda conectarse a un USB compatible. El móvil por su parte permitirá subir las imágenes automáticamente a algún servicio en la nube y también descargarlas a través de USB. Así podrás liberar memoria con regularidad y maximiazar el uso de la función de cámara. Una vez almacenadas, las fotografías pueden ser manipuladas usando programas de retoque, como con cualquier otra imagen.

Desde el teléfono móvil es más fácil que nunca compartir tus fotos con amigos y familiares. Además de los servicios de almacenamiento en la nube, puedes enviar las imágenes por servicios de mensajería como WhatsApp, correo electrónico, o incluso a otro dispositivo compatible por bluetooth si no tienes conexión a internet. Esta es una excelente manera de compartir imágenes, sin necesidad de descargarlas primero, lo que es rápido y funcional.